lunes, agosto 17, 2009

Yo no lo tengo tan claro

Siempre he sido bastante extremista en cuanto a la guerra del tabaco se refiere, esa que tan en boga se ha puesto durante los últimos años, especialmente desde que salió a la luz una ley antitabaco cuya repercusión ha sido bastante nula en ciertos espacios.

No es que me moleste el humo de los cigarros. Tampoco soy fumadora habitual.

Directamente me sorprende la extremada intrensigencia existente tanto por parte de fumadores como de no fumadores. Y es que, a mí modo de ver, es bien cierto que en ciertos locales (como restaurantes, por ejemplo), no debería jamás encenderse un cigarrillo. Pero no lo es menos que las cosas se deben pedir siempre con un mínimo de respeto y educación.

Así, entiendo perfectamente que a alguien le pueda sentar mal el humo de quien está al lado. Lo que no entiendo es que en lugar de pedir las cosas por favor, la gente se ponga hecha un basilisco, aún cuando están en un espacio donde fumar está, por ley, permitido.

Del mismo modo, soy bastante crítica con la gente que, aún teniendo niños pequeños (bebés incluso), en lugar de currárselo y buscar espacios sin humo (que los hay y existen unas guías estupendas que los recogen) se presenten en el primer lugar que se les ocurre y monten en cólera porque el ambiente está cargado (que todo sea dicho de paso, son los menos al aceptar la mayoría que sus hijos frecuenten con total normalidad estos lugares).

Resumiendo un poco, creo que todos tenemos un poco de culpa cuando tragamos el humo de los demás aún sin pretenderlo.

El caso es que, cambiando relativamente de tema, hoy me sorprendían las declaraciones de la Ministra de Sanidad:


Pincha sobre la imagen para acceder a la noticia.

Me llamaban la atención, como decía, por varios factores: en primer lugar, porque yo no lo veo tan clara esa madurez de la que se habla. En segundo lugar, porque me escama sobremanera la hipocresía del Gobierno en cuanto a este tema se refiere.

Francamente, no logro entender cómo, si el tabaco es tan malo como dicen y se preocupan tantísimo por la salud de la población, no lo prohiban directamente.

Siendo claros, el tabaquismo no deja de ser un negocio que además de dar muchísimos puestos de trabajo genera cantidades ingentes de beneficios gracias a los impuestos. Por eso mismo no dudan en aporovecharse de ellos y subirlos cuando las cosas van mal, tratando de venderte la moto con la excusa de que es para que la gente fume menos. ¿Por qué no se dejan de chorradas y campañas y dicen las cosas como son de una vez? Es el perfecto ejemplo de a "Dios rogando y con el mazo dando".


Por otro lado, obviando lo radical o no que pueda parecerme esta posibilidad y a sabiendas de que es algo que en otros países europeos anda funcioanndo bastante bien, tengo la impresión de que en el nuestro se liaría una gorda: no sólo serían los fumadores quien se quejaran, sino los propios hosteleros y comerciantes que ven en este tema como una auténtica amenaza para sus comercios quienes ejercieran una tremenda presión para que la cosa no saliera adelante.

Y eso sin contar con la competitividad existente entre el Gobierno central y determinadas comunidades gobernadas por la oposición que, tal como sucedió con la ley antitabaco, verían la ocasión perfecta para aumentar la crispación social.

Llegados a este punto me veo en el derecho de afirmar que, al menos en este sentido, nuestra educación está mal asentada de principio a fin. Y así es imposible que nada salga bien.

17 comentarios:

Capitán Clostridium dijo...

Yo lo mejor que puedo decir es que me alegro muchìsimo de haber dejado el tabaco. Y depende de como me dé, soy más o menos intransigentes con los que siguen fumando... Me siento mejor sin malos humos.

Belén dijo...

Espero ser pronto ex fumadora... estoy en ello, vamos... y la verdad es que se trate a los fumadores como apestosos leprosos es algo que me sale de mis casillas.

Porque en cada caja de tabaco que se compra, mas de la mitad de su precio va a impuestos al estado, con lo cual si, tendremos cáncer, pero se ha costeado y muy bien, y puestos a ser sanos, ojo con el alcohol (los jóvenes se pillan unas borracheras de órdago), las grasas hipersaturadas de los pinchos y los fritos del vermut (los infartos siguen siendo la primera muerte en varones en este país), la poca actividad deportiva que todos tenemos (problemas osteoarticulares), los dulces que comemos, muchos de bollería industrial (toma colesterol y diabetes)....

Vamos, que si tenemos que tirar piedras, muchos tejados acabarían con goteras.

y que conste que no soy (era) fumadora irresponsable, jamás me encendía un cigarro en un restaurante a no ser que hubiéramos acabado y nunca fumaba delante de los niños...

Besicos y perdon por el rollo

Pimkie dijo...

Yo es que no soy nada prohibicionista en asunos de drogas, es más, estoy a favor de la LEGALIZACIÓN de todas las drogas, incluso las más duras y perjudiciales (y el tabaco es una droga dura): que pudieran conseguirse de forma segura y que quien quiera chutarse y matarse, al menos que no se mate por un chute mal cortado con polvo de ladrillo, como se han dado casos. Y no nos engañemos: el tabaco mata, pero mata poco a poco. Otras drogas como la heroína o la cocaína también matan, pero más lentamente. Y el alcohol también mata, destroza el hígado, no tan lentamente como el tabaco pero tampoco tan rápido como las otras drogas mencionadas. ¿Hipocresía? Para nada, piensa en varios conceptos: seguridad, eliminación de las mafias, disminución de la marginalidad social asociada a tener que conseguir una sustancia ilegal, disminución de los altos precios que llevan a la delincuencia para conseguir la dosis necesaria para pasar el mono... Si el tabaco se vendiera en cajetillas de 5 cigarros, costara 60 euros, y se tuviera que conseguir en poblachos gitanos marginados, probablemente también habría conflictividad social derivada del consumo de tabaco, ¿no te parece? Por eso me sorprende cuando se acusa al gobierno de hipocresía por tener legalizadas dos de las drogas más potentes que existen (el tabaco y el alcohol, porque si nos ponemos puristas, el café y el chocolate también son drogas). Me refiero a que tenerlas legalizadas, reguladas y controladas repercute en un beneficio para toda la sociedad, reduciendo la conflictividad social y la marginación, y también es beneficioso para los propios adictos, al saber que podrán conseguir su droga de forma segura, confiable y relativamente barata. Lo que no quita para que, mediante subidas de precios, se desincentive su consumo y se prohiba la publicidad, porque no hay que olvidar que aunque esté legalizada, el tabaco es una droga que mata. Yo no lo veo hipócrita, es más, lo encuentro bastante lógico.

Verónica (peke) dijo...

Con este gobierno de bombo y platillo...

besotes de esta peke.

pd. te espero como siempre por mi rincon con tu cafe, si gustas...

Henry Clark dijo...

Creo que es un problema de sociabilidad y por que no, de compañerismo humano. La misma situación la podemos encontrar cuando conducimos en coche, la gente es muy poco solidaria, cuando esperas en un cruce nadie deja paso y si intentas meterte, te insultan y te machacan con gritos, por favor, vamos a ponernos un poco en la piel de los demás y a pensar que si fuera al revés nos gustaría obtener un poco de respeto. Al igual pasa con el tabaquismo, yo fumo un poco bastante, pero odio fumar en restaurantes por que se que molesta, no fumo en el trabajo, por que se que molesta a mis compañeros y con estos muchos mas lugares donde me guardo mis ansias de fumador y espero hasta llegar a casa para fumar un cigarrillo (a veces de la risa). También decir, como en comentarios anteriores, el alcohol es mucho mas agresivo y debastador para el organismo y lo vemos como algo mas natural.

Mr Blogger dijo...

Míralo de otra forma más sutíl. Si te prohiben fumar en muchos sitios, cuando encuentras uno en el que si puedes fumar te das rienda suelta y terminas fumando más.

sonia7386 dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que has dicho, de hecho pense exactamente lo mismo que tu el dia que oi la noticia en la tele...

Frabisa dijo...

Has expuesto el tema de forma tan clara y reflexiva que no me queda ni apostillar una coma.

Estoy contigo, ni esta sociedad es madura, ni educada, ni responsable, claro que los políticos visten lo que sea por no llevar palos.

Además ¿a cuento de qué viene esta nueva medida? ya más o menos todo el mundo estaba a gusto, hay locales para fumadores, otros para los NO y todos en paz.
Que conste una cosa, aunque sobrevenga una tremenda batalla por este tema, pasados unos meses todos asumirán las nuevas normas (aunque sea de mala gana) y no pasará nada (salvo los basiliscos que siempre hay y habrá pase lo que pase)

un beso

La Vero dijo...

Es que hay un montón de cosas que no hay quien entienda.
A mi lo que me crispa es lo de los padres, no habrá lugares ni nada donde poder ir con los hijos. Sinceramente creo que tienen ganas de meter guerra y de incordiar.
Si pusiesemos todo un poco de nuestra aprte, que no digo en esto, sino en todo; como cambiarian las cosas.
Respecto a lo del gobierno... mejor no hablar, habia que colgarles a todos.

Besos y abrazos

PrInCiPe AzUl DeStEñIdO dijo...

Tienes un premio (dos si quieres) en mi blog ^_^

La niña mala dijo...

Bueno yo soy exfumadora, y animo a todo el que quiera a dejar de fumar porque cada día que pasa le veo más ventajas. Aún así no tengo ningún problema, ni lo he tenido nunca, en estar con gente que fume.

Pero creo que no tiene nada que ver ser fumador o exfumador con ser educado. Y yo me he encontrado de todo. Desde gente que pide de malos modos que se apague el cigarrillo al otro que le responde que no le sale de los c..j.nes...

En cuanto a estar preparados...pues creo que para las prohibiciones no se está preparado nunca pero parece ser que es el único modo de que la gente no se pase por el forro los derechos de los demás...por desgracia. Molaría poder apelar a la tolerancia y la comprensión (de fumadores y no fumadores) pero no estoy segura de que eso sea posible.

Saludos

Ralph dijo...

Estoy de acuerdo en cuanto al doble rasero, por un lado hablas de prohibición cuando sabes que es un mecanismo más para recaudar, pero en cuanto a la libre elección de local estoy en contra ya que ante la duda la mayoría de los locales ha optado por seguir siendo de fumadores lo que hace que aunque no quieras tengas que convivir en estos ambientes dada la escasez de la oferta de bares para no fumadores.

Perséfone dijo...

Capitán Clostridium: Curiosamente mi padre también es ex-fumador y ahora no aguanta ni el olor de un cigarrillo encendido. Ya no e acuerda de cuando era él quien inundaba la estancia con el olor de su puro y le molestaba que se lo dijéramos. Eso sí, me alegra mucho leer que ya no andas enganchado al vicio :)

Belén: Está claro que todos molestamos de alguna manera y tampoco llevamos la mejor vida posible. Tampoco aguantamos las críticas que muchas veces teneis que soportar los fumadores. El tema del tabaco está llegando a unos límites increibles (por no decir absurdos).

Pimkie: Releyéndome de nuevo me he dado cuenta de que no he dejado claro ese tema. No crítico en sí el hecho de que tengan legalizado el tabaco (de hecho también soy partidaria de la legalización de ciertas drogas). Lo que me toca las narices es que pongan la excusa de la preocupación por la salud del fumador en ciertos casos cuando todo el mundo sabe que no es así. Un ejemplo claro sería la última subida de impuestos: todo el mundo sabe que lo hicieron por la mala situación económica que atravesamos, pero no les he visto reconocerlo todavía.

Verónica (peke): Más que al Gobierno, yo metería a todos los políticos actuales porque la oposición se está luciendo también últimamente...

Henry Clark: Creo que has dado en la clave: la falta de empatía cada vez es mayor en nuestros días y eso da lugar a situaciones bochornosas.

Mr Blogger: No sé si fumarás más cigarrillos o simplemente con más ganas. Supongo que habrá de todo jeje

sonia7386: Diría que fuimos la mayoría los que pensamos lo mismo cuando escuchamos las declaraciones de la Ministra...

Frabisa: Te doy la razón cuando dices que al final no quedarán más narices que acetarlo y todos aprenderemos a vivir con ello. Pero se avecinan meses llenos de polémica. De hecho lso hosteleros no han tardado en ofrecer sus primeras declaraciones afirmando que prohibir fumar en todos los lugares públicos "es la peor noticia para la hostelería"

La Vero: Creo que poco más se puede añadir a lo que dices. Estoy totalmente de acuerdo contigo.

PrInCiPe AzUl DeStEñIdO: ¡Muchas gracias por el detalle! Voy corriendo a recogerlo.

La niña mala: Es muy cierto: la educación no tiene nada que ver con procesar ciertas costumbres o hábitos. Es triste que tengamos que hacerlo todo a base de prohibiciones y sanciones. Por cierto, enhorabuena a ti también. Dejar de fumar tiene que ser harto difícil.

Ralph: Imagino que la oferta de espacios sin humo variará muchísimo de unas ciudades a otras. Creo que aquí en Madrid la cosa no andan tan mal: la mayoría de restaurantes tiene tanto sala para fumadores como para no fumaores.

La cosa se complica bastante en pubs y discotecas, eso sí.

YoSusan dijo...

Pues yo soy una fumadora activa que acepta sus consecuencias y respeto los lugares en los que está prohíbido pero estoy un poco cansada de ni tan siquiera poder sentarme tranquila en una terraza a fumar sin tener que soportar como mínimo - que muchas veces son hasta palabras- la mirada crítica de los no fumadores. La Libertad es de todos, pero los amantes del no por principio lo olvidan con facilidad. Saludos.

Perséfone dijo...

YoSusan: Tienes mucha razón. Supon go que todo se reduce a lo mismo: gente con y sin educación las hay de todos los tipos.

Como bien deices, la libertad es para todos, no solo para unos cuantos.

Un saludo.

Erinia dijo...

Ay, amiga, el problema es que los fumadores, al ser mayoría se creen con más derechos. YO fumé, hace unos 13 años, y hace unos 9 que no lo toco. Y por aquel entonces, yo no me sentaba en la barra de la cafetería, y soplaba el humo encima de la cara del no fumador que estaba al lado, o me sentaba a la mesa de gente que no estaba fumando, sin preguntar antes, si podía fumar. Yo, ahora, con mi barriga y todo, y a la gente (hoy me pasó en un cajero), no le importa encender UN PURO ante tí, y venga soplar hacia adelante, cuando podrían echarlo hacia el techo, como solía hacer yo. Y encima, pocos lugares de no fumadores hay. Aquí, conozco solo 3.

Perséfone dijo...

Erinia: En eso si tienes más razón que una santa. Es muy curioso ver como algunas personas por el hecho de encontrarse en la calle o en un espacio habilitado para fumar ya pueden no tener consideración de ningún tipo con los demás.

Aún así no creo que ese grupo suponga la totalidad de los fumadores (ni tan si quiera la mayoría), del mismo modo que pienso que son una minoría los no fumadores que piden las cosas sin educación y respeto.

Un saludo.

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