lunes, agosto 07, 2006

Y entonces llegaste tú...


Había una vez una muñeca de trapo, demacrada, triste y desamparada... Vagaba perdida por el mundo, un mundo dibujado en blanco y negro, dando bandazos de un lugar a otro sin llegar a ninguna parte.


Y entonces llegaste tú y pintaste su sonrisa.


Y a base de alegrías le diste color a su vida, sentimientos a su corazón e ilusiones a un alma que estaba rota por la soledad. De tu mano supiste guiar a aquella muñeca por el camino correcto hasta hacer que se convirtiera en esa mujer de carne y hueso que ahora te escribe estas líneas.


“Hoy que estoy en tus brazos recuerdo mi soledad

Y me río pensando en las veces que yo te dejé pasar
Y llegaste tú y el mundo me abrazó
Y llegaste tú y el mundo se paró.”

Me parece increíble que la vida pueda cambiarte en tan sólo un instante, en cuestión de segundos, en menos de un suspiro. Tan increíble como que una palabra, una mirada, una sonrisa e incluso hasta el más ínfimo de los detalles pueda hacer que algo arda de nuevo en tu interior.


Pero sin duda, lo más increíble de todo, es que una persona sea capaz de parar mi mundo. Su mundo. Nuestro mundo.


3 comentarios:

mounlier dijo...

Sabes, a mi tambien me resulta increible. Aun no se como manejar la situacion por la que paso, es algo tan dificil. Encontrar una persona que asi, de momento, causa un enorme terremoto de emociones en tu vida... algo que nunca me habia pasado.

Perséfone dijo...

Agarrate muy fuerte para no caerte, pero dejate de llevar...

Todo irá bien, te lo prometo =)

Muchas gracias por leerme y, sobretodo, muchísima suerte en tu nuevo viaje, compañero.

Anónimo dijo...

¡Me encanta!Porque por suerte e encontrado a esa persona que te hace sentir tan especial y ya van ya casi 3 años a su lado, y los que sigan!

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